jueves, 7 de enero de 2016

17. La promesa es para ti

Yo quiero que hoy sea Pentecostés en mi vida para poder dejar que sea el Señor quien se manifieste, a los demás, por mis actitudes de misericordia y de paz para con los que me rodean. Para alegrarme por la fe y los regalos que Dios me da para servir a los demás. Para no alegrarme cuando las cosas salen bien, solamente, a los ojos del mundo, sino ser consciente de que es la voluntad del Padre. Para lograr que todos veamos y reconozcamos al único y verdadero Dios haciendo a un lado la práctica de lo esotérico.

El tiempo litúrgico que estamos viviendo (adviento) y que viviremos (navidad), son una gran oportunidad para dejar en manos del Señor mi vida y cuanto soy. Por eso pido al Señor; “Que el nacimiento del Salvador sea en mi vida un nuevo Pentecostés y día a día le permita yo nacer en mí, quedarse en mí y manifestarse por mis actitudes a los demás. Amén.” 

Sesión 16. Frutos del Espíritu Santo

Gracias a Dios que me permite ver los cambios que en mí se van suscitando, esto me da la oportunidad de apreciar lo que cada uno de los que me rodean; catequistas e integrantes de otros grupos de mi comunidad parroquial, así como las personas con las que convivo en el día a día de mi vida. Comentaré dos acciones (las cuales veo como Frutos del Espíritu Santo) y que me llenan de alegría y que me han permitido reforzar mi fe.
·     Con motivo de las Festividades de la Inmaculada Concepción y de la Santísima Virgen de Guadalupe, pudimos formar un solo grupo músico-coral tanto para la Celebración Eucarística por nuestra fiesta patronal (Inmaculada Concepción), así como para las tradicionales mañanitas a la Virgen, tanto en su advocación de la Inmaculada Concepción como en su advocación de Santa María de Guadalupe.
·       Con mis hermanos catequistas, el preparar una posada con las familias que participan en la catequesis. Una posada que en su preparación resultó con gran armonía y hermandad. Pues se trató de preparar no solo la posada con la letanía y lo tradicional que abarca una posada, sino que cada catequista junto con los niños o papás que integran su grupo, así como nosotros como grupo de catequistas, prepararíamos y actuaríamos un villancico, el sábado 19 de diciembre.
Comparto estos aspectos porque para mí ha resultado muy importante el poder preparar con armonía y generosidad por parte de cada uno de los miembros, tanto de grupos músico-corlaes como de la catequesis, estoy cierto de que es obra (Frutos) del Espíritu Santo, al poner cada uno sus talentos al servicio de los demás, sin esperar nada a cambio, que ver contentos, cómodos y alegres a los demás.

Gracias te doy Señor, por fijarte en la humildad de tu siervo. Concédeme mantenerme siempre en la humildad y sencillez, poniendo al servicio de los demás todo aquello que Tú, Señor, me has regalado. Amén.

Sesión 15. Carismas del Espíritu Santo

Ahora me he dado cuenta de la necesidad de pedir al Espíritu Santo me ayude a, discernir como, poner al servicio de los demás, los dones y carismas que Dios me da. Le pido me ayude a hacerlo junto con mi comunidad pues, no pretendo juzgar y mucho menos criticar a mis hermanos de comunidad, cierto es que veo en todos actitudes de querer que los demás hagan lo que uno quiere o propone, considerando que esa puede ser la mejor opción para caminar juntos y construir, por medio de los carismas (talentos) que cada quien tiene, una Iglesia según el legado de Jesús Nuestro Señor.
Me he propuesto, con motivo del Adviento, reiniciar mi actitud y ser más abierto a las propuestas de mis hermanos de comunidad, para lograr construir una comunidad como Jesús nos pide, poniendo al servicio de los demás los carismas, habilidades o talentos que cada uno hemos recibido. Principalmente con las personas que, como yo, han puesto su carisma musical al servicio de la comunidad, intentando formar un solo grupo músico-coral en las Celebraciones más relevantes de nuestra comunidad parroquial, además de participar con nuestro propio coro en las Celebraciones que a cada grupo le corresponden.

Pido al Espíritu Santo me ayude a que, por mi conducto, se muestre el amor de Dios entre nosotros. Amén.

martes, 5 de enero de 2016

Sesión 18. Jesús es el Señor.
De lo más revelador ha sido esta última sesión, para decir: ¡Jesús es mi Señor!. Quiero decirlo con palabras, pero especialmente con mi vida misma: la renuncia diaria a ser yo el centro de mi vida, para ceder el lugar a Jesús, pero no como dominio o falta de libertad, sino con la plena confianza de que le pertenezco, y que me sostiene en su amor inagotable e incansable ante mis faltas. Gracias por estos textos apoyados en la Palabra de Dios, y por la claridad con que he descubierto la necesidad de conservarlos en mi corazón: no como conceptos que se puedan aprender, sino como un susurro que me habla del amor de Dios y me permite "gozar" de su presencia. A lo largo de las actividades fui confirmando que el caminar que logramos junto a Palabra y Obra no es sólo para catequistas, sino para todos, todos los hijos de Dios, pero claro, necesitamos que se nos guíe para conocer esta manera de descubrir que Jesús es nuestro Señor.
¡Cuidado y vigilancia! pide San Pablo en uno de los párrafos de esta sesión. Sí, creo que he comprendido la atención que debo tener ante todos los embates del mundo, no los puedo eliminar, pero sí pedir al Espíritu Santo que me revista de su gracia y ayuda para enfrentarlos. He descubierto que la vida sigue, pero teniendo a Jesús como mi Señor, ¡Qué diferente es su peso! y ¡Qué alegría en mi misión! Le pido a mi Señor Jesús que se conserve en el seno de mi familia, y que nos fortalezca en la búsqueda que de Él siempre hemos hecho: que lo descubran mis hijos en sus alegrías, en sus retos, en sus afanes y que identifiquen su gran tesoro de ser hijos de Dios. Como catequista sólo pido ser un medio para que "los que me has encomendado Señor", te descubran y te reconozcan como los discípulos  de Emaús, que de lo demás Tú te encargas!!

Quiero agradecer sinceramente a Palabra y Obra esta experiencia, este cambio, especialmente a ti Erika y a toda tu familia por el gran testimonio que dan y que Dios bendiga todo su trabajo que es ¡Para Gloria del Señor!. 

miércoles, 30 de diciembre de 2015

18. Jesús es el Señor

Al terminar los ejercicios y las sesiones, me siento plena, perdonada y sobre todo, amada por Dios. Es maravilloso lo que Jesús puede hacer en una persona, en mi caso, el ver cómo me ha transformado, porque Dios hace nuevas todas las cosas. Pude experimentar que Su misericordia es mucho más grande que mi pecado y que Su amor es infinito e incondicional, es perfecto. Yo quiero proclamar siempre que Jesús es el Señor de mi vida y, principalmente, vivirlo amando a mi prójimo. Las sesiones de este curso, y sobre todo ésta última, me ha puesto a pensar mucho en que si de verdad estoy cumpliendo mi responsabilidad como catequista. Yo quiero que mis pequeños crean y vivan la verdad de que Jesús es su Señor y ser con ellos un testigo viviente de Dios, y sé que sólo lo podré lograr a través del Espíritu Santo inspirándome. He entendido la importancia de conservar la Palabra en mi corazón para que en Ella se fundamente mi vida entera. Quiero llevar a cabo la obra que Dios me ha encomendado, siempre de la mano de Jesús, el mejor Maestro.

Doy gracias a Dios por haberme permitido vivir esta primera parte del curso para poder cumplir con el ministerio que nos ha encomendado. Espero ser más dócil al Espíritu Santo y dejarme guiar por Él siempre, para glorificar a mi Padre Dios como lo hizo Jesús.

sábado, 26 de diciembre de 2015

17. La promesa es para ti

Mientras más conozco a Dios, más me doy cuenta que con mis propias fuerzas no lograré nada y sólo me cansaré, que no soy nada si no tengo a Dios en mi vida, y como decía la sesión, necesito elegir cada vez más al Señor en todo lo que hago, glorificarlo en todas mis actividades. Y también como se mencionó, yo era una pagana que asistía a Misa, porque en realidad no conocía a Dios y pensaba y me dedicaba a cualquier otra cosa, menos a amarlo. Por esta razón quiero que hoy sea Pentecostés en mi vida porque quiero que el Espíritu Santo se derrame en mí todos los días, quiero dejarme guiar siempre por Él y dejar que Él sea quien inspire mis pensamientos, palabras y acciones, para ser más como Jesús, que Él crezca en mí y que yo disminuya, para poder dar testimonio de que Él es mi Señor y que otras personas también lo puedan conocer.

La actividad de los post-its me pareció muy buena porque ver esa frase escrita constantemente y en lugares diferentes motiva a querer cambiar y también motiva a las personas que ven esa frase. Yo quiero ser como los santos de los que he visto o leído su vida, y aunque no sea como Santa Gema Galgani, por ejemplo, yo quiero hacer la voluntad de Dios en todos los aspectos de mi vida. ¡Ven, Espíritu Santo, quiero querer ser santa!

viernes, 25 de diciembre de 2015

SESIÓN 17:  LA PROMESA ES PARA TI


Nadie nace santo. Se consigue la santidad con mucho esfuerzo, pero también con la ayuda y la gracia de Dios. Todos, sin exclusión, están llamados a reproducir en sí mismos la vida y el ejemplo de Jesucristo, caminar detrás de sus huellas.

Vivir en oración y en constante reflexión para alcanzar la santidad no es fácil ya que constantemente nos equivocamos y realizamos cosas que nos alejan de Dios, sin embargo la importancia de esto es buscar el arrepentimiento y la corrección de nuestros errores. 

Este ejercicio me sirvió para darme cuenta  que difícil es a veces mostrar la presencia de -Dios a los demás. sin embargo cuando uno lo hace es muy gratificante ver como puedes trasmitirlo a los demás.