jueves, 7 de enero de 2016

17. La promesa es para ti

Yo quiero que hoy sea Pentecostés en mi vida para poder dejar que sea el Señor quien se manifieste, a los demás, por mis actitudes de misericordia y de paz para con los que me rodean. Para alegrarme por la fe y los regalos que Dios me da para servir a los demás. Para no alegrarme cuando las cosas salen bien, solamente, a los ojos del mundo, sino ser consciente de que es la voluntad del Padre. Para lograr que todos veamos y reconozcamos al único y verdadero Dios haciendo a un lado la práctica de lo esotérico.

El tiempo litúrgico que estamos viviendo (adviento) y que viviremos (navidad), son una gran oportunidad para dejar en manos del Señor mi vida y cuanto soy. Por eso pido al Señor; “Que el nacimiento del Salvador sea en mi vida un nuevo Pentecostés y día a día le permita yo nacer en mí, quedarse en mí y manifestarse por mis actitudes a los demás. Amén.” 

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