Yo quiero que
hoy sea Pentecostés en mi vida para poder dejar que sea el Señor quien se
manifieste, a los demás, por mis actitudes de misericordia y de paz para con
los que me rodean. Para alegrarme por la fe y los regalos que Dios me da para
servir a los demás. Para no alegrarme cuando las cosas salen bien, solamente, a
los ojos del mundo, sino ser consciente de que es la voluntad del Padre. Para
lograr que todos veamos y reconozcamos al único y verdadero Dios haciendo a un
lado la práctica de lo esotérico.
El tiempo
litúrgico que estamos viviendo (adviento) y que viviremos (navidad), son una
gran oportunidad para dejar en manos del Señor mi vida y cuanto soy. Por eso
pido al Señor; “Que el nacimiento del Salvador sea en mi vida un nuevo
Pentecostés y día a día le permita yo nacer en mí, quedarse en mí y
manifestarse por mis actitudes a los demás. Amén.”
No hay comentarios:
Publicar un comentario